Me quito el sombrero ante el artículo ‘Reflexiones’ de Yolanda Vallejo del pasado sábado. Mediante un relato descriptivo, ficción o no, hizo una excelente radiografía del «modus vivendi» gaditano al que factores socioeconómicos nos están llevando: total hastío laboral y sobredosis de caraduría en apropiación de lo público.
En otras culturas el engaño, la falta de honestidad, el no cuidar y respetar lo público están muy mal vistos y es denunciado con la consiguiente deshonra del ciudadano. En cambio, aquí ocurre todo lo contrario: al caradura, al sinvergüenza, al deshonesto se le alaba y se le admira siendo objeto de halagos dentro del grupo.
Las sociedades latinas somos sociedades colectivistas por lo que nos caracterizamos por nuestra defensa de «lo público» frente a sociedades individualistas, como la norteamericana, en la que valoran más el esfuerzo individual y desprestigian lo público. En España, en Cádiz, tras años de democracia y de reivindicación de derechos, se ha tergiversado lo que «es de todos» por lo que «no es de nadie» y con esta nueva concepción de «lo público» nos adueñamos para nosotros (individuo) de lo que le pertenece al conjunto de la sociedad, llámense las flores de Pascua de la calle ancha, el excesivo sueldo de algunos políticos o una pensión para toda la vida conseguida de forma fraudulenta. Y, todo esto, con la merecida admiración del vecino. Paradójicamente, esto no ocurriría nunca en sociedades individualistas donde por el mero hecho de tirar un papel al suelo ya puedes ser reprendido en pocos segundos.
Si algo nos debe enseñar esta puñetera crisis debe ser a valorar, y defender, el tiempo que pasamos ante nuestro médico de cabecera o que la política es un servicio público y no un medio para entrar gratis en el Falla o pasearnos por la provincia en un «haiga».
Carlo Zola
Publicado en La Voz de Cádiz (21/11/11)
Pues si, esta buena la Reflexion de Yolanda Vallejo y tu articulo.
Hay que decir, que eso es picardia y de eso se sabe mucho en Cadiz.
Como tu dices, la pena es que no se valora lo que se tiene y unos no ven que un trabajo te puede llevar a otro mejor, por ejemplo, y que la vida hay que pelearla mucho como hacen la mayoria de los 6,000 millones de habitantes de este planeta.
A este tipo de gaditano habria que crearle un nombre especifico,porque gaditanos somos todos y no todos los gaditanos somos como estos. Ademas,lo peor es que es una tipo de gaditano muy extendido y, todavia, es peor que su vergonzoso comportamiento esta socialmente bien visto en Cadiz.
Saludos.
Por: KIko el 22 noviembre 2011
a las 7:30 pm
Estoy convencido que la gran mayoria de los ciudadanos de Cádiz son ejemplares, pero, hay un tanto por ciento pequeño que hacen mucho ruido y provocan un daño irremediable a la buena imagen de la ciudad y a su convivencia.
Son los que circulan con motos de escape por calles peatonales, los que llevan los coches con música a todo volumen, los que sacan a su perros para hacer sus necesidades a la calle y no las recogen luego, los que tiran las colillas y papeles al suelo, los que van gritando por la calle, los que aparcan sus coches donde les da la gana,los que rompen el mobiliario urbano como papeleras, farolas, cristales, bancos, arboles, los que les gusta abusar de todo creyéndose muy graciosos, los que no cuidan las plazas y monumentos, los que no respetan al prójimo, los que en general NO cumplen con un Código ëtico de convivencia cívica. En Cádiz son varios miles de cafres impresentables que necesitan ser reeducados en los más elementales principios de ciudadania.
Por desgracia, ocurre en casi todas las ciudades. Que malísimo ejemplo para los más jóvenes. Hagamos pedagogía en la medida de nuestras posibilidades.
Por: Ignacio Moreno Aparicio el 23 noviembre 2011
a las 12:12 am
http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/1134507/llamamiento/la/concienciacion/ciudadana/tras/hurto/flores/pascua.html
Por: Carlo Zola el 10 diciembre 2011
a las 8:27 am